Sin descanso

El día 21 de octubre era el día en que retornaba a mis tierras de origen, de origen temporal, Irlanda. Llegaba triste porque otra vez empezaba el día a día, pero casi sin darme cuenta, el día 25, me estaba yendo de nuevo a otro viaje el cual fue increíble e inolvidable por las cosas que en el pude ver.Fui a Galway, una ciudad de la costa oeste de Irlanda. Dicen que es una de las ciudades mas grandes de Irlanda después de Dublín y la verdad es que grande no lo se, pero bonita si que es. Fue un viaje un poco estresante (para los que siguieron el cauce previsto del mismo) ya que eran muchas horas de autobús y poco tiempo de visita, me explico: primeramente, salimos de Letterkenny a eso de las 9.30 y bueno del viaje de ida no hay mucho que comentar excepto que el chofer hizo un par de paradas un poco absurdas las cuales distaban temporalmente 10 minutos. El viaje no se hizo excesivamente pesado aunque tardásemos casi cinco horas en llegar a nuestro destino, Galway.

Nos llevaron directamente al albergue donde íbamos a pernoctar para que dejáramos nuestros equipajes en las habitaciones, por cierto alguna que otra parecía que llevaba la casa a cuestas, que son solo 2 días!!!!. Una vez allí, como no podía ser de otro modo, empezaron los problemas, no había cama para todos ya que hubo gente que se acoplo sin avisar previamente. Después de estar allí unos 30 minutos esperando consiguieron meternos a todos y pudimos dejar las mochilas.

Teníamos, o debíamos comer por lo que tres amigos y yo nos fuimos en busca de un supermercado, compramos comida y fuimos al albergue a comer, ya por la tarde y no perdiendo el tiempo nos fuimos a hacer turismo. Esta tarde me di cuenta de lo bonita que es la ciudad, muchas zonas son similares a todos los pueblos de la zona, pero hay algunos otros lugares que la hacen merecer la pena.

Hablando con Joaquín y Cesar, dos de los chicos que iban conmigo, a Ruth, la otra que conformaba el cuarteto, y a mi nos surgió la duda, ¿nos vamos al viaje que propone la universidad para mañana? o por el contrario ¿nos vamos a las islas de Arann?. La decisión no nos costo mucho después de asesorarnos con la chica de recepción del albergue, que por cierto nos saludo con un “hola chicos en que puedo ayudaros”, porque para los que no lo sepáis Irlanda esta plagada de españoles, no es broma.

Nos fuimos a Las Islas de Arann. Esa fue la decisión que habíamos tomado la noche anterior. Por cierto esa noche también salimos un rato pero nada significativo, lo de siempre, un bar irlandés, una cerveza irlandesa y música en directo en un bar irlandés tomando una cerveza irlandesa.

Salimos a las 9.00 de la mañana del hostel para ir a coger un autobús que nos llevaría hasta el puerto donde coger el ferry y marchar hacia las Islas. Fuimos a la isla de Inishmore, es la más grande de las tres que conforman el archipiélago. Esta isla al igual que las otras es una maravilla ya que es como viajar en el tiempo. Su gente, sus costumbres, sus ropas, todo mantiene las tradiciones de antaño, ir allí es como viajar en el tiempo 50 años atrás. No solo esto es lo que le da encanto a la isla, sus acantilados acechados por fuertes mareas e intensos vientos son uno de los más preciosos paisajes de los que allí se pueden disfrutar. Otra de las más importantes joyas de la isla son sus bien conservadas ruinas de la era de hierro las cuales se pueden encontrar a lo largo de sus costas. Para conocer una descripción mas detallada de la isla pinchad aquí. La única pega de este viaje es que fuera de temporada (verano) , el último ferry es a las 5 de la tarde, por lo que el día se hace corto.


Esa misma tarde cuando llegamos a Galway de nuevo, la gente nos comentaba que el viaje a los acantilados de Moher (el viaje que planteaba la universidad) fue un desastre ya que fueron muchas horas de autobús y a penas vieron nada y además tenia que ir gente de pie en el autobús por falta de sitio y planificación.

Concluyendo tengo que decir que el viaje fue inolvidable gracias al viaje que hicimos por nuestra cuenta a las islas, lo recomiendo como visita obligada siempre que se venga a Irlanda ya que lo que hay allí no se encuentra en ningún otro lado “an eilean Arann is aon ite glé snoige” eso es un ejemplo, el Gaelico, otra de las no perdidas costumbres de esta gente. Un abrazo a todos.